jueves, 22 de mayo de 2008

El corzo siberiano

El Capreolus pygargus, también conocido como corzo siberiano o corzo asiático es una especie de corzo distribuida por el nordeste de Asia. Además de Siberia, habita en Kazajistán, las montañas Tian Shan, el este del Tíbet, la península de Corea y el nordeste de China. Por el oeste llega hasta las montañas urales y del Caúcaso, donde coincide con el corzo europeo, aunque la especie siberiana habita en la vertiente norte y la especie europea en la vertiente sur. Además, fue liberado en Inglaterra en 1939, aunque es dudoso que todavía queden ejemplares en la naturaleza.
El corzo siberiano fue considerado una subespecie del corzo europeo (Capreolus capreolus), pero desde octubre de 2007 ha sido clasificado como una especie diferente. Tiene una cornamenta más grande (unos 38 cm de media) con más ramificaciones (8 de media e incluso más) que el corzo europeo. Su tamaño es mayor, con unos 90 cm en la cruz y puede alcanzar hasta unos 59 kg de peso. Es capaz de dar saltos horizontales de hasta 15 metros. Generalmente vive una media de entre 8-12 años, con un máximo de 14-18 años en cautividad.
En 1979 G. Stubbe y Z. Bruholf realizaron una serie de cruces entre corzos europeos y siberianos. Sólo un 20 % de los híbridos sobrevivieron sin ayuda y los machos supervivientes resultaron estériles mientras que las hembras híbridas mantuvieron la fertilidad.
Hay tres subespecies clasificadas de corzo siberiano Capreolus pygargus pygargus, Capreolus pygargus tianshanicus y Capreolus pygargus bedfordi (corzo chino).

El muflón

El muflón común o europeo (Ovis musimon) es un gran artiodáctilo de la subfamilia Caprinae que se puede encontrar en muchas partes de Europa. Curiosamente, se extinguió hace milenios de este continente debido a la caza excesiva y los cambios climáticos, y quedó relegado a las islas de Córcega, Cerdeña y Chipre, habiendo sido introducido con fines cinegéticos en esta última isla durante el Neolítico. En siglos posteriores volvió al continente de mano del hombre, donde se adaptó perfectamente y hoy en día es una especie en expansión, sobre todo en las zonas montañosas. En tiempos recientes se ha llevado también a las islas Canarias, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Hawaii y numerosos cotos de caza en todo el mundo, incluso en lugares tan lejanos como Chile. Se cree que este animal dio origen a la oveja doméstica (Ovis aries), después de ser domesticado en Mesopotamia hacia el 9000 adC.

El muflón es un animal bastante grande que puede pesar hasta 50 kilos. Se asemeja a una oveja estilizada de patas y cuello proporcionalmente más largos. La lana es mucho más corta y de color pardo oscuro, volviéndose blanquecina en morro, ojos, mitad inferior de las patas, glúteos y vientre. Los machos son más grandes y robustos que las hembras y están dotados de grandes cuernos que se curvan a ambos lados de la cabeza; las hembras, en cambio, no presentan cuernos o los tienen de muy escasa longitud. En invierno, los machos desarrollan en los costados unas manchas blancas que no aparecen en los individuos del otro sexo.
Se trata de un animal social que vive en pequeños grupos familiares en el caso de las hembras y sus crías (una por parto), a los que se agrega un macho en la época de celo que es solitario el resto del año. Para poder incorporarse a una de estas manadas, los machos deben medir antes sus fuerzas con otros rivales, entrechocando sus cuernos violentamente. La bóveda craneana está reforzada para disminuir los efectos del impacto, pero esto no logra evitar un leve aturdimiento de los contendientes tras un golpe especialmente potente.
La alimentación es puramente vegetariana, y suele realizarse por la noche, cuando el muflón es más activo. Sus enemigos más peligrosos son los lobos y en menor medida los osos, mientras que los linces y águilas suelen depredar sobre los individuos más jóvenes.

El yanavico


La gacela Thomson

Esta variedad de gacela es similar a la Gacela Común y tiene el dorso de color marrón dorado y las partes inferiores blancas. Tanto los machos como las hembras tienen cuernos curvados en forma de S, con protuberancias a modo de anillos.
Estas gacelas se alimentan en praderas abiertas. Empiezan a reproducirse a los dos años de edad. Las hembras suelen tener dos crías cada año, aproximadamente con seis meses de diferencia. Es una de las más comunes y uno de los princiales pilares del sustento de depredadores

El azor

El azor (Accipiter gentilis) es un ave rapaz perteneciente al orden falconiforme y, dentro de éste, a la familia accipitridae. En España, su estado de conservación lo define como una especie de Bajo Riesgo (LR). Recibe también los nombres de azor común, azor septentrional, azor norteño y gavilán azor.

Es de tamaño mediano (mide entre 48 y 58 cm; bastante similar a un ratonero) y la forma de su cuerpo le asemeja a un gran gavilán o a un halcón, aunque la especie se encuentra realmente emparentada con las águilas. Su envergadura es de entre 100 y 120 cm, y como en todas las aves rapaces, el macho es de menor tamaño que la hembra. Los jóvenes presentan tonos claros: rojizo arriba y amarillo con grandes manchas de color pardo oscuro en la zona de abajo. Los adultos poseen una coloración parda ceniza, de tonos grises y negruzcos en la región superior, mientras que las partes inferiores son blanquecinas horizontalmente barradas en oscuro. Tienen dos manchas blancas por encima de sus grandes ojos y el iris es amarillo o naranja; estas últimas características son algunas de las más evidentes diferencias faciales con los halcones, que carecen de dichas manchas y cuyos iris son oscuros. El azor es un ave especializada en la caza de ecosistemas arbóreos; sus alas resultan cortas para su tamaño, y tienen los extremos redondeados; al mismo tiempo, su cola es proporcionalmente larga, y barreada con 4 ó 5 franjas oscuras. Estas características le permiten una gran movilidad y capacidad de maniobra en un ambiente con mucha vegetación, y sus cortas alas impiden que choque contra la foresta del bosque de forma que es capaz de volar sin problemas en un ambiente denso. Estas características cigenéticas le dieron su valor desde la antigüedad como ave predilecta en cetrería para cazar en el bosque.
Otra característica que comparte con las águilas es la forma de la cabeza y el pico, así como las garras, que son cortas, romas y muy fuertes, ya que el azor (al igual que las águilas) no mata a sus presas desnucándolas con el pico como hacen los verdaderos halcones, sino que lo hacen con la mera presión de sus garras.

miércoles, 21 de mayo de 2008

La garza

Las garzas son una familia de aves zancudas de la familia Ardeidae, que abarca más de 60 especies, entre ellas los huacos (Nycticorax nycticorax) y los mirasoles o avetoros (Botaurini).
Llegan a medir entre 70 y 85 cm de alto, su plumaje en blanco con el pico de color amarillo y con largas patas grises, aunque su plumaje varía según la estación del año. Se alimentan de peces, crustáceos y pequeños anfibios, y tienen como hábitat las zonas pantanosas o cercanas a los lagos de todo el continente americano.
Normalmente esta ave es solitaria, sin embargo es normal verlas reunidas en comunidad en la época de cría, anida en arboles altos, en donde realiza nidos toscos, prácticamente planos, llega a poner hasta 6 huevos.

El búho real

El Búho real (Bubo bubo) es un ave rapaz nocturna, de tamaño grande, distribuida por Europa, Asia y África. Es más común en el Noreste de Europa, pero también en la zona que rodea el Mediterráneo, incluyendo la Península Ibérica. Su nombre en latín está basado en la onomatopeya de los sonidos que emite, y ya desde la Edad Media se le conocía como Bubo en los bestiarios.
Debido a su majestuosidad y a su fácil cria en cautividad es usado con relativa frecuencia en el arte de la cetrería.

El águila imperial

El Águila Imperial Ibérica (Aquila adalberti) es una especie de águila endémica del suroeste de la Península Ibérica y norte de Marruecos. Hasta no hace mucho se le consideraba una subespecie del águila imperial (Aquila heliaca), pero los estudios de ADN de ambas aves demostraron que estaban lo suficientemente separadas como para constituir cada una, una especie válida. El águila imperial ibérica se encuentra actualmente en peligro de extinción.

El plumaje es pardo muy oscuro en todo el cuerpo, excepto en los hombros y la parte alta de las alas, de color blanco. La nuca es ligeramente más pálida que otras partes del cuerpo, y la cola más oscura, sin bandas claras o líneas blancas como en el águila imperial oriental. En el caso de los individuos subadultos, éstos son pardo-rojizos, sin diferencias de coloración, y no desarrollan el plumaje de los individuos maduros hasta los 5 años de edad, al mismo tiempo que la madurez sexual. El tamaño medio de los adultos es de 80 cm. de altura y 2,8 kilos, si bien las hembras, más grandes que los machos, pueden llegar a los 3,5 kilos. La envergadura varía entre los 1,9 y 2,2 metros.
Habita en alcornocales y encinares abiertos, con praderas en las cercanías. El grueso de su alimentación lo constituyen los conejos, que cazan en solitario o en pareja. También depreda sobre liebres, palomas, cuervos y otras aves, y en menor medida zorros y pequeños roedores, y pueden alimentarse ocasionalmente de carroña. Las capturas son considerablemente más pequeñas que las del águila real, ya que las garras de la imperial son menos fuertes que la de aquella.
Al contrario que el águila imperial de Eurasia y África oriental, la especie ibérica no emigra. Cada pareja defiende su zona de caza y reproducción (unas 2.000 hectáreas) durante todo el año.

El buitre leonado

El Buitre leonado (Gyps fulvus) es una de las mayores rapaces que puede encontrarse en la Península Ibérica, superando en envergadura (hasta 260 centímetros) incluso al águila imperial ibérica. Junto con el buitre negro, el quebrantahuesos y el alimoche (en verano), es una de las pocas especies de buitres que pueden verse en Europa, pues se le puede encontrar en España, Portugal, zonas aisladas de Francia (donde ha sido reintroducido) e Italia, buena parte de los Balcanes y Crimea. El resto de su distribución abarca varias partes de África septentrional y Asia occidental, desde Turquía, Arabia y el Cáucaso hasta las estribaciones del Himalaya y el noroeste de la India.

El buitre leonado es un ave planeadora más que voladora, pues apenas mueve las alas en el aire. Prefiere levantarse sobre corrientes ascendentes que se corresponden con fenómenos aerológicos como la convectividad, tèrmica, ascendencia dinámica o termodinámica, la convergencia de brisas, la restitución, la onda de montaña o las cuñas de aire frìo de carácter meteorològico que levantan grandes masas de aire caliente, pasando horas volando entre alturas de 1.800 a 3.500 metros sobre el nivel del mar, aunque en dìas excepcionales puedan llegar a los 6.000 metros sobre el nivel del mar y recorriendo desde 50 kilòmetros a 300 kilòmetros dependiendo de la potencialidad convectiva del dìa, a la búsqueda de animales muertos (especialmente grandes mamíferos) de los que alimentarse. El buitre está especialmente adaptado para alimentarse de carroña: su potente vista localiza cualquier cadáver en las cercanías, y cuando desciende para alimentarse (formándose entonces aglomeraciones importantes de buitres, de forma muy rápida, donde no faltan las peleas por las mejores tajadas), introduce sin problemas su cabeza y largo cuello, provistos únicamente de un plumón corto en el que la sangre y la carne no se adhieren fácilmente. El pico, pardo por arriba y amarillo en los bordes, es ganchudo y arranca largas tiras de carne con facilidad. Las patas son grises y bastante débiles, pues no necesitan capturar presas como las de las águilas y halcones.
En la base del cuello se encuentran una serie de largas plumas blancas y leonadas, a modo de gorguera. En el dorso, parte anterior de las alas y vientre, el plumaje es de color canela. En el resto del cuerpo el plumaje es pardo oscuro.
Las zonas habitadas por los buitres leonados suelen ser montañosas, aunque en el llano cualquier cantil vertical o extraplomado de más de 50 metros e inaccesible les sirve de buitrera o lugar de descanso, En las zonas montañosas recortadas por profundos valles en los donde se producen brisas ascendentes y anabáticas producidas por el calentamiento de las laderas orientadas al sol. Cuando el dìa es tèrmico, al amanecer, suelen verse en los bordes de los acantilados y barrancos orientados al noreste-este, a la espera de que haga el calor suficiente para poder ganar la altura suficiente para rebasar las crestas y las cumbres. Durante el mediodía suelen aprovechar las rutas apoyadas en relieves orientados al sur y suroeste, para posteriormente apoyarse cuando el sol declina en las laderas oeste y noroeste, horas en las que se empiezan a producir las ascendencias restitutivas, y aprovechando de las distintas condiciones aerològicas han podido recorrer centenares de kilòmetros, y dependiendo de la bonanza aerològica de la jornada pueden sobrevolar el llano o sólo mantenerse sobre los relieves montaños, siendo grandes conocedores no sólo del vuelo ascendente sino de las rutas y los vientos apropiados a las distintas alturas para trazar sus recorridos. Al atardecer vuelven a sus refugios, pequeñas repisas situadas preferiblemente bajo un techado de roca y protegidas de los vientos, donde pasan la noche, incuban el huevo cuando es època y sacan adelante a sus crías.

El mosquito tigre

El mosquito tigre (Aedes albopictus) pertenece a la familia Culicidae, se caracteriza por su coloración negra con ornamentación blanca en tórax y abdomen, patas a bandas blancas y negras y una característica línea blanca longitudinal central en tórax y cabeza. Tiene una longitud de unos 5 mm. Como otra especies de mosquitos, la hembra posee una trompa fina y alargada, el probóscide, que a modo de punzón, utiliza para picar y extraer sangre de mamíferos y aves, de la que aprovecha las proteínas que necesita para el desarrollo de los huevos. Los machos de la especie, al igual que la de otros mosquitos, se alimentan de néctar.
Su picadura, incluso a través de ropa fina como calcetines, es muy molesta, produciéndose en las horas diurnas en las que la mayoría de las especies autóctonas no suelen picar.

El mosquito tigre se reproduce en nichos ecológicos donde existan pequeñas cantidades de agua sobre todo si se hallan en lugares sombreados por ejemplo jarras, cubos, floreros y otros objetos conteniendo agua en jardines con plantas o hierbas abundantes. Es un mosquito totalmente urbano que aprovecha sistemáticamente puntos con agua de origen humano para su reproducción.

martes, 20 de mayo de 2008

El pitohuí, el único pájaro venenoso

El pitohuí con capucha (Pitohui dichrous) es un pájaro cantor de Nueva Guinea con plumaje negro y anaranjado.
Esta especie y sus familiares, el pitohuí variable y el pitohuí marrón, son los primeros pájaros descubiertos que son venenosos. Una neurotoxina, llamada homobatracotoxina, se encuentra en las plumas y en la piel de esta ave y es lo que les causa dolor para las personas que la tocan.
El pitohuí con capucha adquiere su veneno de su dieta, la cual incluye el escarabajo Choresine de la familia Melyridae. Este escarabajo es probablemente el mismo que les da a las ranas venenosas de Colombia sus venenos poderosos.

La avutarda

La avutarda común, Otis tarda, de la familia Otididae, es el único miembro del género Otis, que da nombre a la familia. Se distribuye como reproductor en Europa (Península Ibérica y Europa central) y a través del centro de Asia hasta China. Las poblaciones europeas son principalmente residentes, pero las asiáticas se mueven al sur de Asía para pasar el invierno. Su esperanza de vida en libertad es poco conocida, pero se estima en 10-15 años. Tiene un porte majestuoso y tiende a correr cuando es molestada antes que volar. Es gregaria todo el año, pero sobre todo en invierno.

Macho
El macho de esta especie está entre las mayores aves voladores actuales, junto a la Avutarda Kori (Ardeotis kori) y algunos cisnes (Cygnus). El tamaño de un macho adulto de Avutarda Común es de unos 1,1 metro de longitud y una envergadura de 2,4 metros, su peso medio está en torno a 13,5 kg, con citas de aves de 18 kg y un máximo documentado de 21 kg. Hay relatos de especímenes aún más grandes, pero no están verificados.
El macho adulto es marrón terroso por encima y blanco debajo, con cuello largo y gris y cabeza gris. El pecho y lados de cuello inferiores son castaños. En la estación de cría, el macho presenta unas largas plumas en la base del pico de color blanco denominadas bigoteras. A estos machos se les conoce como barbones. En el vuelo, las alas muestran amplias áreas de color blanco. Los machos crecen muy deprisa en sus primeros meses de vida y se dice que siguen creciendo, aunque muy lentamente durante toda su vida.

Hembra
La hembra es un 30-70 % menor que el macho, con un promedio de 4,5 kg (3 a 6,5 kg). El dimorfismo sexual se encuentra entre los mayores conocidos en vertebrados. Su plumaje es similar al del macho, pero algo más apagado. Ambos sexos son por lo general silenciosos, aunque los machos emiten un sonido similar a una pedorreta difícil de escuchar en la naturaleza. Los inmaduros se parecen a la hembra.

Hábitat
Su hábitat original son las estepas y praderas naturales del centro de Asia, pero con el avance de la civilización, se ha adaptado a vivir en las llamadas pseudoestepas o agroestepas (terrenos abiertos con pastoreo extensivo y cultivos de secano, sobre todo de cereal). Por esta razón se expandió en tiempos históricos hacia el oeste de Europa.

El porrón común

El Porrón europeo o Porrón común (Aythya ferina) es un pato buceador de tamaño medio de la familia Anatidae.
El macho adulto tiene el pico largo y oscuro con una banda gris claro y la punta negra, la cabeza y el cuello de un color castaño rojizo, la proa y la popa negras y el resto de plumaje gris. La hembra adulta tiene la parte delantera pardo-castaña y pardo-grisácea la trasera, con una banda gris en el pico más estrecha que la del macho. La forma triangular de la cabeza es muy característica. En plumaje de eclipse, el macho se parece a la hembra con dorso más gris.
Su hábitat de reproducción son todo tipo de zonas acuáticas, desde lagunas de agua dulce hasta marismas saladas y albuferas, con un metro o más de profundidad. Los porrones europeos crían en amplias zonas de Europa occidental, hasta el norte de China y en Japón. Son aves migratorias, y llegan en invierno hasta zonas del sur y oeste de Europa e incluso al sur del Sáhara y África del este, y al sur de Asia. Son aves gregarias, que forman grandes bandadas en invierno, a menudo mezcladas con otras especies de patos buceadores.
Como patos buceadores, se alimentan de hierbas acuáticas, insectos acuáticos y pequeños peces y moluscos a algunos metros de profundidad. A menudo lo hacen por la noche.

Macho de porrón europeo
Aunque su vuelo es rápido y potente, el despegue del agua es difícil y la mayoría sólo consigue elevarse tras mucho esfuerzo. Por eso, y a diferencia de otros patos, éstos suelen sumergirse para escapar de un peligro. Son animales silenciosos. El cortejo nupcial se reduce a algunos movimientos de cabeza del macho, acompañados de silbidos nasales.

El escorpión

Los escorpiones o alacranes (Scorpiones o Scorpionida) son un orden de arácnidos con los pedipalpos en forma de pinza y un aguijón venenoso en el extremo del cuerpo. Se conocen más de 1.500 especies y pueden encontrarse en casi todas partes del mundo excepto en los polos y Groenlandia; algunas especies llegan a medir 23 cm.

Anatomía
Como el resto de los arácnidos, el cuerpo está dividido en dos regiones o tagmas: prosoma y opistosoma.

Prosoma

El prosoma constituye la región anterior del cuerpo. Incluye la boca, los ojos, el cerebro, los quelíceros, pedipalpos y patas. En él se producen las funciones de locomoción, captura de presas, alimentación, apareamiento y percepción sensorial. A veces se le denomina cefalotórax.
Quelíceros. Son apéndices pares en forma de pinza o quela, que se encuentran a los lados de la boca. Están formados por tres artejos y acabados en pinza. Se utilizan en la alimentación, el aseo, para cavar e incluso en el cortejo de la hembra.
Pedipalpo (tenazas). También conocidos como pinzas, son apéndices pares situados en la parte anterior del prosoma. En el extremo se encuentra una fuerte quela, utilizadas en la captura de las presas, la alimentación, el apareamiento y la defensa. Están provistos de un gran número de receptores sensoriales que se denominan tricobotrias.
Patas. Cuatro pares de apéndices compuesto por 8 segmentos, que se encuentran en el prosoma. Se numeran I a IV de delante atrás. Su función básica es la locomoción, pero también se pueden emplear para excavar, en el apareamiento o en el momento del parto. Las patas están conformadas por las siguientes artejos: coxa, trocánter, fémur, patella, tibia, pretarso, basitarso y telotarso. Las coxas son las estructuras que sirven de base a las patas ambulatorias y a los pedipalpos. Además, forman parte de la cavidad bucal y entran en contacto con las coxas de las patas ambulatorias. Las coxas son progresivamente más largas hacia las patas posteriores, así como también lo son el resto de los segmentos, es decir, el trocánter, fémur, tibia, pretarso, basitarso y telotarso. El telotarso es el segmento distal de las patas, el lado ventral posee desde cerdas densamente agrupadas hasta espinas gruesas ampliamente separadas y tiene además dos uñas.
Caparazón. Placa única que recubre dorsalmente el prosoma. En la zona media de éste se encuentran los ojos medios y entre dos y cinco ojos menores. Los ojos menores (llamados ocelos) son laterales, casi en el ángulo anterolateral del caparazón, están formados por el cristalino, la retina y el nervio óptico. Los ojos medianos están formados por el cristalino, el cuerpo vítreo, la retina, la postretina y el nervio óptico y no forman imágenes, solo detectan luz/sombra. El caparazón tiene variada topografía, puede ser liso, granuloso, rugoso o tener una combinación de todas estas características.

Opomaistos
El opistosoma, a veces denominado también abdomen, es la parte posterior del cuerpo, compuesta por 12 segmentos. Está dividido en dos regiones, el mesosoma y el metasoma. En el opistosoma se realizan las funciones digestivas, respiratorias y de reproducción.
Mesosoma. Alberga los órganos reproductores (y sus correspondientes aperturas genitales), el sistema digestivo, y además en él se articulan los pectenes (o peines), un par de órganos especializados en quimio y mecano-recepción (estas estructuras solo se encuentran en escorpiones). El dorso del mesosoma está cubierto por siete placas transversales, denominadas tergitos. Su ornamentación es variada, los seis primeros pueden tener o no carenas sagitales y el resto puede presentar gránulos, puntuación o áreas lisas, el octavo tergito difiere de los otros por su forma y ornamentación.
Metasoma. Región estrecha y cilíndrica del opistosoma. Está formada por 5 segmentos más el telson, donde están ubicadas las glándulas del veneno. Vulgarmente se conoce como cola.
Telson: la estructura más posterior del metasoma. El telson contiene las glándulas del veneno y el aguijón representado por una espina hueca en forma de aguja, situada en la parte distal, que utilizan para inocular el veneno en las presas o en los posibles predadores. Hay un par de conductos que llevan el veneno desde las glándulas hasta la abertura en el extremo del aguijón.

Alimentación
Los escorpiones son animales depredadores cuya dieta consiste básicamente en otros invertebrados, particularmente insectos.
Para capturar a sus presas, esperan en las proximidades de sus refugios a que éstas se aproximen, detectando pequeños movimientos del aire y vibraciones del entorno mediante sus órganos sensoriales denominados tricobotrios.
Cuando la presa está suficientemente cerca, la toman con las pinzas, y luego la matan o paralizan con una picadura. El aparato inoculador del veneno se encuentra en el extremo posterior del último segmento abdominal, conocido como telson. Éste consiste en una base bulbosa que contiene el veneno, las glándulas que lo producen y de una afilada espina curva, que sirve para inyectarlo. Sujetando a la presa ya inmóvil, utilizan los quelíceros para triturarla y desgarrar sus tejidos, a la vez que vierten por la boca un fluido digestivo, permitiendo así que las enzimas empiecen a licuar y macerar el alimento, ya que la digestión es realizada parcialmente fuera del cuerpo. Una vez predigerido, el escorpión ingiere este caldo semilíquido.
Tanto en el medio rural como en las ciudades, los alacranes son útiles predadores de plagas y animales dañinos. En las ciudades son los mejores predadores de las cucarachas y arañas capulinas, mientras que en el campo diezman las poblaciones de escarabajos. Generalmente son muy buenos predadores de polillas y otros insectos mayores aunque los escorpiones de menor tamaño pueden llegar a alimentarse incluso de tisanópteros.
Los escorpiones suelen estar activos en un porcentaje bajo (entre 10 al 15 % del total de la población sale por la noche en busca de sustento), cuando salen esperan al acecho la cercanía de sus presas, llegando a devorar varios insectos por noche, pero cuando han conseguido el alimento y líquido (este último lo obtienen de sus presas y de la humedad del aire) suficiente permanecen largos periodos escondidos, los cuales pueden durar hasta varios meses durante los cuales su metabolismo se reduce al mínimo.

El picapino

El Pico Picapinos (Dendrocopos major) es el más popular de los pájaros carpinteros europeos. Es de la familia de los Picidae.

Es el que posee un plumaje más llamativo y su identificación no ofrece dudas cuando se le distingue posado contra el tronco de un árbol. La subespecie hispanus ha sido asignada a los picos carpinteros que viven en la Península Ibérica. Se caracteriza por poseer un plumaje que en conjunto resulta más oscuro que el de otras subespecies europeas. También el tamaño es determinante de la raza. El promedio alar medido es el más bajo de todas las subespecies consideradas para el Paleártico occidental (Vaurie, 1965).

El macho adulto tiene las partes superiores negras con la frente amarillenta, la nuca roja y la parte superior de la cabeza o píleo negro intenso. La cara, la garganta y un parche pequeño a los lados del cuello son blancos ligeramente teñidos a veces de ocráceo muy claro o parduzco y variable de unos individuos a otros. Los blancos carrillos están separados de la garganta por una estrecha banda negra.
Las plumas escapulares de las alas forman una figura redondeada u ovalada muy conspicua lo mismo que las negras primarias y secundarias moteadas de blanco. Las partes inferiores son blanco ocráceas y a partir de la mitad del vientre las plumas tienen color rojo vivo, extendiéndose por debajo del nacimiento de la cola. Esta es negra en las rectrices centrales (dos pares) y negra y blanca en las dos rectrices exteriores de cada lado que tienen bandas negras y son muy visibles cuando el pájaro apoya la cola contra la superficie del árbol. El obispillo es negro.

Las hembras carecen de la mancha roja en la nuca y el resto del plumaje es igual. Los jóvenes poseen todo el píleo de color rojo formado por las puntas rojas de las plumas. La mancha o banda estrecha negra que nace en la base de las mandíbulas es discontinua y a menudo está punteada de blanco. Las partes inferiores son más pálidas que en los adultos. El pico es gris plomo algo más pálido en la base y las patas y pies grises o gris verdoso. El iris de los ojos es rojo en los adultos y pardo en los jóvenes.

Hábitat
Este es un pájaro típico de toda clase de bosque, encontrándosele desde los hayedos y robledales cantábricos hasta el encinar y alcornocal de la Iberia seca, pasando por los extensos pinares de las laderas montañosas, ascendiendo hasta el mismo pinar de alta montaña y los hayedos que rondan los 2.000 msnm. Aunque en el resto de Europa suele frecuentar parques y jardines, en Iberia es escaso en estos hábitats y su población tiene una muy pobre densidad en la franja costera de toda la Península. En el norte es difícil que se aleje del bosque de montaña media y alta y las observaciones cada vez más frecuentes en zonas bajas se refieren sobre todo al otoño e invierno.

El Pico Picapinos sube por los árboles apoyado en su cola corta y tersa y sujetándose con las uñas a la corteza. Progresa bien verticalmente o hacia los lados y se ha comprobado que también rodea el tronco circularmente. Estos movimientos sobre la corteza de los árboles son acompañados con un continuo trabajar con el pico, haciendo pequeñas melladuras lo suficientemente profundas para alcanzar los insectos y larvas refugiados bajo la corteza, en lo que se ayuda con la lengua sobre todo para sorber la savia que brota de las incisiones practicadas por él alrededor del tronco.